Batik

Si abrís los ojos
el corazón y la cabeza
corres el riesgo
de que la hoja en blanco
se tiña de colores.
A veces más brillantes
y a veces más oscuros.
Y es verdad
nunca vuelve a ser lo que era.

Pero te prometo 
que nadie se arrepiente
de dibujar su propio arcoíris

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