15 B
Hay cosas que tendemos a no olvidarnos, como los grandes momentos que nos suceden, desde aprender a andar en bici sin las rueditas de apoyo hasta nuestros cumpleaños más felices. En mi caso, la primera vez que me subí a un avión me emocionaba la idea de hacerlo, incluyendo el desconocer los miedos y los nervios al despegue y aterrizaje. Aquella vez, viajamos dos personas en asientos seguidos. Tuvimos fila 15 ubicación B y C, correspondientes a medio y pasillo. Yo estaba en el medio al momento de comenzar el viaje. Te dí mi mano derecha porque a vos te ponían nervioso esas situaciones y emociones al despegue ya conocido. Para mi era todo nuevo, entonces no dudé en dejar que apretaras fuerte mi mano hábil mientras seguía asombrada por ese mundo nuevo que acababa de descubrir ya pasando los diez mil pies de altura. A mí me tomó más tiempo y más vuelos de práctica para conocer esas sensaciones y desconocer otras tantas. Volví a viajar en avión un par de veces más en estos años de diferen...