La chica de sonrisa gigante de chistes simples de energía renovada de mirada rota. La chica de la fortaleza inmensa la caricia intacta el escuchar sincero. Fuerte, sonriente, sol naciente. Sale desde el sur y no vuelve a ocultarse ni en el norte, oeste ni este. Entre burbujas efervescentes y luces amarillas se le escapa una lágrima mientras sonríe. Se le ven todas las virtudes a la vez. Todas las inseguridades y todo el amor que lleva dentro. Cuán grande es que en un abrazo te junta las piezas te sana con la palabra y le brilla el alma aún más. Qué suertudo aquel que la cruce en su vida. Qué suertudo aquel que goce su amistad. Porque la chica de la sonrisa gigante de la fortaleza inmensa y del alma radiante te enciende y se queda en vos.