Mi vecino y sus amigos hablan en el balcón sobre el fluir y dejarse llevar en el amor que coger es un montón que significa más que la nada que no está mal sentir tanto que no está mal dejar que fluya que no está mal sentir. Y yo por dormirme escucho todo esto y no puedo evitar pensar en todo lo que dijiste y lo que no en el te amo que dibujaste en mi espalda e hicimos de cuenta que no se dijo. Yo escucho todo esto y pienso en tu forma de mirarme y dudo si es posible encontrar algo así un hecho tan simple y la capacidad de decir tanto sin decir nada. Pero acá estoy, escuchando a José mi vecino, y sus amigos pensando en vos y toda la demencia que fingí por no poder decirte yo también.