Afuera y el mundo

El mundo afuera sigue girando
pero de la 235, o la 9, o la 22
para adentro
no existe casi noción del tiempo.

No importa el oxígeno puro
que respiren los pulmones
ni la adrenalina que le dan al corazón
ni las sonrisas invitadas que llegan de visita

A mi no me interesa el decorado luminoso
que envuelve a este lugar impoluto.
Tampoco lo más lujoso de este universo
si no lo compartimos a la par.

Me interesan otras cosas
lo más simple y genuino.
Que vayamos al cine a paso lento
o tomemos mate en la cocina, quizás.

Me importa tu mano apretando la mía.
Me importa tu risa adornando el salón.
Me importan tus mañas para hacerme reír.
Me importa tu abrazo y sentir tu calor.